Artritis de cartílagos desgastados. Así es como lo llaman los médicos cuando los cartílagos han desaparecido por completo.
Con cada paso, los huesos te crujen como si estuvieran moliendo algo dentro. Incluso los analgésicos más potentes apenas alivian el dolor. Los cirujanos empiezan a enseñarte diagramas de articulaciones artificiales y te hablan de tiempos de recuperación.
Es cuando le dicen a la mayoría de las personas: «Ahora, operarse es su única opción».
Pero acaba de ocurrir algo extraordinario.
Un destacado especialista en ortopedia ha hecho un descubrimiento gracias a la que se puede evitar por completo la cirugía incluso en los casos más graves.
Los resultados han dejado boquiabierta a la comunidad médica:
✅ Carolina R., 67 años, evitó una operación de prótesis de rodilla después de que le dijeran que solo le quedaba «una capa muy fina de cartílago»
✅ Tomás R., 71 años, se liberó del dolor intenso de cadera y rodilla después de que le fallaran los tratamientos convencionales
✅ Cristina S., 54 años, vuelve a montar en bicicleta sin dolor años después de no poder subirse a la bicicleta
✅ Plazo medio de alivio: A partir de cinco días
✅ Resultados del estudio clínico: 69 % de reducción del dolor a los 90 días
✅ El coste: 98 % menos que los tratamientos quirúrgicos
«En los 18 años que llevo tratando el dolor articular, nunca había visto nada que funcionara con tanta constancia, ni siquiera en pacientes que creía que no les quedaban otras opciones», afirma el Dr. Machtig, especialista en ortopedia.
¿Qué es lo que ha descubierto el Dr. Machtig? ¿Y por qué sus pacientes cancelan las operaciones que, según sus médicos, son «absolutamente necesarias»?
Los pacientes probaban todo lo que les recomendaban los médicos.
❌Tomaban ibuprofeno y naproxeno hasta que sus estómagos no podían más.
❌ Se ponían inyecciones de cortisona que hacían efecto durante unas semanas y luego dejaban de funcionar.
❌ Hacían meses de fisioterapia, pero el dolor volvía a aparecer tras un solo movimiento incorrecto.
❌ Algunos probaban la vía «natural»: la glucosamina, suplementos de cúrcuma, costosas cremas de CBD.
❌ Otros incluso intentaban reducir los carbohidratos o experimentaban con dietas antiinflamatorias. Con cada producto estaban tirando el dinero llenos de esperanza, pero sin obtener los resultados deseados.
¿Y lo peor de todo?
Muchos se sentían abandonados por los médicos. Se les había dicho que «se estaban haciendo mayores». Les daban recetas y los mandaban a casa sin darles ninguna respuesta real.
Fue entonces cuando el Dr. Machtig se dio cuenta de algo estremecedor: Estos tratamientos no abordan el problema de raíz.
Puede que consigan enmascarar el dolor temporalmente. Puede que reduzcan la inflamación durante un tiempo. Pero nunca abordan el motivo por el que las articulaciones se deterioran en primer lugar.
Tras revisar las investigaciones pioneras de una destacada universidad europea, el Dr. Machtig comprendió por fin la pieza faltante del rompecabezas.
El verdadero culpable del dolor articular no es lo que piensan la mayoría de los médicos. No es solo «desgaste». No es simplemente por «hacerse mayor».
Es algo llamado deficiencia de células mesenquimales.
En los próximos minutos te voy a revelar:
→ por qué los pacientes que experimentan fricción de los huesos se curan sin cirugía y lo que esto significa para tu artritis (por muy grave que sea);
→ la deficiencia crítica para la que tu médico no te ha hecho pruebas y por qué esta es la verdadera razón por la que los analgésicos recetados y la fisioterapia siguen sin funcionarte;
→ lo que las investigaciones de los Alpes suizos revelaron sobre la reparación de las articulaciones y por qué este extracto natural superó a la glucosamina, a la cúrcuma, y a todas las opciones farmacéuticas en los ensayos clínicos;
→ por qué los guantes de compresión, las almohadillas térmicas y las cremas tópicas sólo enmascaran los síntomas y cómo resolver la inanición interna que tiene la culpa de tu dolor;
→ la preocupación de las grandes farmacéuticas: por qué este descubrimiento podría costarles millones de euros en beneficios perdidos por operaciones y medicamentos innecesarios.
Este enfoque natural es tan sencillo, pero a la vez poderoso, que miles de personas ya lo están utilizando para despertarse sin rigidez matutina, para poder abrir botes sin hacer muecas y subir las escaleras sin esa sensación de fricción y volver a jugar en el suelo con sus nietos...
... todo ello sin cirugía, sin fármacos y sin efectos secundarios.
La respuesta no estaba en el quirófano. Estaba oculta en revistas médicas, que la mayoría de los médicos nunca leen...
En las últimas dos décadas han acudido a mi consulta miles de pacientes con dolor articular crónico.
He visto de todo.
Desde pacientes en fase inicial que padecen rigidez matutina ocasional e hinchazón..
...hasta personas con molestias moderadas que luchan por abrir los botes de mermelada, agarrar el pomo de la puerta o subir las escaleras sin experimentar un horrible sonido de chirrido y crujido...
He visto incluso casos más graves en los que el dolor era tan implacable que no podían dormir del tirón, no podían agacharse al suelo para jugar con los nietos, ni siquiera podían aguantar una taza de café sin un terrible dolor de manos.
Y durante años hice lo que me habían enseñado a hacer.
Recetaba fármacos antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno y naproxeno, hasta que los pacientes desarrollaban problemas estomacales y úlceras.
Recomendaba fisioterapia, que hacía algo de efecto, pero a menudo desencadenaba brotes dolorosos que les hacían retroceder semanas.
Ponía inyecciones de cortisona que funcionaban durante uno o dos meses, pero luego dejaban de proporcionar alivio.
Sugería suplementos de glucosamina y condroitina. Recomendaba que probaran la cúrcuma, el aceite de pescado y las cremas de CBD.
Cuando todo eso fallaba, derivaba a los pacientes a cirujanos para que les pusieran prótesis de rodillas, caderas y hombros en una operaciones que costaban decenas de miles de euros, requerían meses de recuperación dolorosa y no había garantía de que funcionaran.
Algunos pacientes recibieron alivio. Pero muchos no. E incluso los que lo hicieron, a menudo se encontraron con que el dolor volvía meses o años después.
Pero esto es lo que me molestaba de verdad…
En mi consulta seguía observando el mismo patrón desgarrador:
Personas fuertes e independientes que habían trabajado duro toda su vida, mantenido una familia, hecho una carrera, contribuido a sus comunidades... de repente se sentían abandonadas por el sistema médico.
Los médicos de cabecera ni siquiera se molestaban en levantar la vista de sus historiales antes de decirles: «Se está haciendo mayor. Tome paracetamol y use compresas frías».
Acudían a especialistas, que les hacían pruebas y análisis de sangre y les decían: «Todo parece estar bien. No hay ningún problema».
Estaban agonizando. Pero no se podía ver con los rayos X ni en un análisis de sangre.
Así que lo intentaban todo por su cuenta. Guantes de compresión, almohadillas térmicas, aparatos de electroterapia (TENS), dispositivos ergonómicos. Se gastaban el dinero llenos de esperanza, pero los productos solo les producían decepción y les vaciaban los bolsillos.
¿Y lo peor de todo? Se echaban la culpa a sí mismos.
Pensaban que si hubieran hecho más ejercicio, si hubieran comido mejor o si hubieran tenido más cuidado... no estarían en esta situación.
Pero no era culpa suya. Y tampoco era solo «la edad».
Hace tan solo dos años comprendí bien lo que estaba pasando.
Pedí a tres pacientes que estaban programados para operarse de rodilla que probaran primero algo completamente distinto.
No se trataba de unos casos leves. Sus huesos apenas tenían cartílago. Las radiografías mostraban que los huesos rozaban entre sí. Habían agotado todas las opciones: fisioterapia, inyecciones, medicamentos, todo.
Parecía que no les quedaba más remedio que pasar por el quirófano. Les habían enseñado diagramas. Explicado la recuperación. Programado la operación.
Les pedí que pospusieran el bisturí 90 días y probaran este enfoque alternativo.
Lo que ocurrió a continuación me dejó con la boca abierta.
Los tres cancelaron sus operaciones. No las aplazaron. Las cancelaron.
Uno iba en bicicleta a las citas médicas cuando tres meses antes no podía ni bajar las escaleras. Otro iba de excursiones cuando antes le costaba desplazarse al supermercado.
Empecé a recomendárselo a más pacientes. Cinco. Diez. Veinte.
Los resultados eran tan consistentes que sabía que había dado con algo que las compañías farmacéuticas y los centros quirúrgicos preferirían mantener en secreto.
¿Por qué? Porque gracias a esta solución natural, la gente podía evitar someterse a costosas cirugías y tomar medicamentos de por vida: millones de euros en beneficios perdidos.
Un paciente con prótesis de rodilla genera muchos más ingresos que uno que se recupera de forma natural. Un paciente que toma analgésicos de por vida sale más rentable que otro que elimina su dolor sin fármacos.
Así que indagué más. Leí estudios publicados en las principales revistas médicas, por ejemplo, investigaciones de las principales universidades europeas, Harvard, Stanford, que por algún motivo nunca habían llegado a convertirse en prácticas habituales.
Fue entonces cuando descubrí lo que ocurría realmente en el interior de las articulaciones de mis pacientes.
Por primera vez en mi carrera de 18 años comprendí por fin el verdadero problema.
Y lo que es más importante, cómo solucionarlo.
¿Y si te dijera que el dolor y la rigidez provocados por la artritis no se deben al «desgaste» ni al «envejecimiento», sino a la incapacidad del organismo para reparar el cartílago y el tejido óseo dañados?
Suena grave, pero es cierto.
Las articulaciones son esenciales para nuestra movilidad porque soportan el peso de nuestras actividades diarias. Actúan como amortiguadores cuando caminamos, subimos las escaleras, abrimos botes y realizamos otros movimientos a diario.
Pero cuando el cartílago se desgasta con el tiempo, los huesos empiezan a rozarse entre sí y a crujir. Esta fricción provoca inflamación, hinchazón, rigidez (especialmente por la mañana) y reduce significativamente la movilidad y la independencia de la persona afectada.
La mayoría de nosotros culpamos a un acontecimiento concreto de nuestro dolor articular. Esa caída hace cinco años. Esos años de trabajo duro. El exceso de deporte cuando éramos más jóvenes.
Sin embargo, la verdad es que la causa principal es el agotamiento gradual de las células de reparación especializadas llamadas células mesenquimales que ocurre en tu organismo todos los días.
Permíteme explicarte por qué estas células son tan críticas.
Las células mesenquimales son las únicas células del organismo capaces de transformarse en cartílago, hueso y tejido articular nuevo. Son como trabajadores de la construcción especializados que pueden convertirse en lo que las articulaciones necesiten para repararse.
Cuando somos jóvenes, tenemos millones de estas células trabajando las veinticuatro horas del día. Reparan los daños por la noche. Reconstruyen los cartílagos desgastados. Mantienen las articulaciones móviles, amortiguadas y sin dolor.
¿Recuerdas cuando podías doblar el tobillo o darte un golpe en la rodilla y se te curaba todo por completo en cuestión de días o semanas? Tu abundante suministro de células mesenquimales se iba corriendo al sitio de la lesión para dejarlo todo como nuevo.
Sin embargo, a medida que envejecemos, las reservas de estas células reparadoras milagrosas disminuyen drásticamente, casi a cero.
Sin ellas, el organismo simplemente no puede reparar los cartílagos y los huesos dañados o desgastados.
Incluso si sufres una lesión, llevabas años perdiendo estas células críticas y tu capacidad para sanar correctamente. Este agotamiento celular te debilita las articulaciones y prepara el terreno para el dolor y el deterioro.
Imagina tus articulaciones como un puente. Si se circula por él durante mucho tiempo sin que un equipo de mantenimiento lleve a cabo una reparación, al final el puente falla.
Del mismo modo, el uso constante del cartílago y del tejido articular sin células mesenquimales reparadoras conduce a su deterioro.
Esta deficiencia celular es la razón por la que los remedios populares no pueden solucionar el problema: tan solo proporcionan un alivio temporal sin abordar el problema subyacente.
El ibuprofeno y el naproxeno reducen la inflamación temporalmente, pero no pueden reconstruir el cartílago, y acaban dañando el estómago.
Las inyecciones de cortisona enmascaran el dolor durante unas semanas, pero no reparan nada. Al final, dejan de funcionar porque el daño sigue empeorando.
La fisioterapia fortalece los músculos circundantes, pero no puede regenerar el cartílago. A menudo los ejercicios desencadenan brotes que hacen que retrocedas semanas.
La glucosamina y la condroitina prometen «reconstruir el cartílago», pero sin células mesenquimales el cuerpo no tiene forma de utilizar esos bloques de construcción. Es como repartir ladrillos sin que haya obreros que los coloquen.
Los guantes de compresión, las almohadillas térmicas y el gel Voltaren proporcionan un alivio temporal en la superficie, pero el verdadero problema (la falta de células reparadoras) continúa en el interior de las articulaciones.
Estas son las malas noticias...
A medida que envejecemos y seguimos perdiendo estas células, los cartílagos se nos deterioran más rápidamente. La rigidez matutina empeora. Las tareas sencillas se vuelven difíciles hasta convertirse en imposibles. Nuestra independencia se esfuma.
Necesitamos ayuda para levantarnos. No podemos abrir botes. Nos agarramos a la barandilla con ambas manos para bajar las escaleras. Dejamos de trabajar en el jardín porque las rodillas no nos permiten agacharnos. No podemos coger a los nietos.
Si no se le presta atención, esta deficiencia conduce al mismo futuro que quieres evitar: pérdida total de movilidad, dependencia de otras personas y, finalmente, una intervención quirúrgica de la que puede que nunca te recuperes del todo.
Necesitas restaurar el suministro de células mesenquimales reparadoras de tu organismo y permitir que tus articulaciones puedan reconstruirse y curarse a sí mismas de nuevo.
¿Pero cómo?
Pregunta a diez médicos diferentes y obtendrás diez respuestas diferentes.
Hay quien dice que hay que hacer más ejercicio y «mantenerse activo», pero cuando te duelen las articulaciones el ejercicio parece imposible y a menudo empeora las cosas.
Otros dicen que hay que descansar y «tomárselo con calma», pero el reposo absoluto provoca rigidez y debilidad muscular, lo que estresa las articulaciones aún más.
Algunos promueven suplementos caros como, por ejemplo, glucosamina, cúrcuma, colágeno o aceite de pescado, pero es probable que ya los hayas probado y que no te hayan servido de mucho.
Otros recomiendan cambiar la dieta: reducir los carbohidratos, eliminar las solanáceas, tomar antiinflamatorios. Todo ello puede ayudar un poco, pero no resuelve el problema fundamental.
Seamos sinceros…
Si funcionara, no estarías leyendo este artículo.
Probablemente ya hayas probado gran parte de dichas «opciones». Puede que te hayas gastado dinero, te hayas esforzado, hayas seguido los consejos... pero, seguramente, aun así sigues sufriendo.
Por eso, la mayoría de las personas nunca resuelve este problema y se queda atascada en un dolor artrítico crónico para el resto de su vida.
Van de tratamiento en tratamiento, de médico en médico, de suplemento en suplemento y, como mucho, obtienen un alivio temporal, sin abordar nunca el problema de raíz.
Por suerte, ahora existe una solución mejor.
Una que aborda lo que ninguno de esos otros tratamientos es capaz de solucionar: la deficiencia de células mesenquimales.
Todo ello es posible gracias a una fórmula innovadora que he ayudado a desarrollar llamada Flexosamine Pro.
Este suplemento único combina tres ingredientes naturales patentados que trabajan juntos para restaurar el suministro de células mesenquimales, las células de reparación especializadas que reconstruyen el cartílago y el hueso desde el interior.
Funciona proporcionando al organismo exactamente lo que necesita…
Para estimular la producción de células mesenquimales, facilitar la reparación natural de las articulaciones y reducir la inflamación en su origen.
Así es como estos tres ingredientes actúan de forma sinérgica:
⇒ Belinal® (extracto de abeto blanco de los Alpes suizos): Este extracto patentado es el activador celular mesenquimal más potente conocido por el hombre. Indica al organismo que aumente la producción de estas células reparadoras críticas y mejora su capacidad para reconstruir los cartílagos dañados. Los estudios clínicos demuestran que Belinal® es superior a cualquier otro compuesto natural probado para reparar las articulaciones.
⇒ UC-II® (colágeno no desnaturalizado de tipo II): Este colágeno patentado actúa en el intestino para desencadenar una respuesta inmunitaria única que reduce la inflamación de las articulaciones y favorece la flexibilidad de los cartílagos. A diferencia de los suplementos de colágeno habituales, se ha demostrado en múltiples estudios clínicos que UC-II® mejora el confort y la movilidad de las articulaciones en cuestión de días.
⇒ AprèsFlex® (extracto de resina de Boswellia serrata): Se ha demostrado en tres estudios clínicos en humanos que AprèsFlex®, uno de los ingredientes de salud articular más investigados del mundo, ofrece resultados notables: reducción del dolor un 56 % en 30 días y un 69 % en 90 días, con un alivio notable a partir del quinto día. Esto lo convierte en uno de los compuestos analgésicos naturales de acción más rápida que existen.
Estos tres ingredientes trabajan juntos a la perfección para hacer frente a la causa raíz del dolor provocado por la artritis. Restauran el suministro de células mesenquimales y proporcionan las materias primas para reparar y reducir esa inflamación que te ha estado frenando.
Cada uno de ellos es caro por sí solo: si comprases los tres por separado, pagarías unos 100 euros al mes. Una cifra astronómica para la mayoría de las personas que necesitan ayuda.
Así que me asocié con Flexosamine Pro, una empresa dedicada a la creación de soluciones de salud naturales respaldadas por la investigación.
Flexosamine Pro es conocida por sus rigurosas normas de calidad y su compromiso de poner los descubrimientos más revolucionarios al alcance de todos: ya ha ayudado a cientos de miles de personas en toda Europa y fuera de ella.
Y juntos, resolvimos este problema de una vez por todas.
Flexosamine Pro es de los primeros suplementos en utilizar una «fórmula de restauración mesenquimal de tres ingredientes» para proporcionar un alivio completo de la artritis, el dolor articular y las molestias provocadas por el rozamiento de los huesos.
Cuando lo tomas, los tres ingredientes patentados empiezan a trabajar en el interior de tu cuerpo para restaurar las reservas de células mesenquimales, las células reparadoras especializadas que reconstruyen los cartílagos y los huesos desde el interior. Esta fórmula específica aborda el dolor articular de raíz.
Como resultado, el dolor, la rigidez y la fricción de las articulaciones disminuirán gradualmente, y tu cuerpo obtendrá, por fin, lo que necesita para curarse correctamente.
Pero no te fíes de mi palabra...
Mientras escribo estas líneas miles de personas de toda Europa y de otros países utilizan Flexosamine Pro para aliviar su dolor articular crónico y evitar tener que someterse a las operaciones que les habían dicho eran inevitables.
Por fin tú también puedes experimentar el alivio que proporcionan las células mesenquimales restauradas y dar el primer paso hacia una vida con menos dolor, más movilidad y la independencia que te mereces.
Flexosamine Pro ha ayudado a miles de adultos a recuperar una vida libre del dolor provocado por la artritis.
Y estoy seguro de que también te ayudará a ti.
Imagina que...
dejas de despertarte con las manos tan rígidas que no puedes coger el cepillo de dientes ni abrir el grifo;
dejas de necesitar ayuda de tu cónyuge para abrir el bote de mermelada, abotonarte el abrigo o levantarte del sofá;
dejas de cancelar reuniones del club de jardinería, cenas familiares o viajes para ver a tus nietos porque notas demasiado dolor;
dejas de experimentar esa fricción de huesos cada vez que subes las escaleras o te bajas del coche;
dejas de tener que pedirles disculpas a tus hijos por necesitar ayuda con algo que antes podías hacer sin ayuda;
dejas de experimentar ese dolor insoportable de cadera que te mantiene en vela a las tres de la madrugada por mucho que intentes cambiar de postura;
dejas de observar con impotencia cómo pierdes tu independencia mientras los médicos te dicen que es «porque te estás haciendo mayor».
Todo esto es posible con Flexosamine Pro.
¿Y lo mejor?
Basta con tomar dos cápsulas al día para empezar a restaurar las células reparadoras naturales de tu organismo.
Solo tienes que tomar dos cápsulas de Flexosamine Pro al día, una después de cada comida con un vaso de agua...
Y ya está.
Tu organismo se encargará del resto: restaurará las células mesenquimales, reconstruirá los cartílagos y reducirá la inflamación desde el interior.
Sin protocolos complicados. Sin dietas especiales. Sin sesiones de fisioterapia que te provoquen brotes y te hagan retroceder semanas.
Con solo dos cápsulas al día por fin aportarás a tu organismo lo que necesita para curarse correctamente.
Sé que probablemente tengas dos preguntas importantes...
… y ¿cuánto cuesta?
Bueno, la primera pregunta es complicada...
Porque Flexosamine Pro contiene tres ingredientes patentados que son extremadamente difíciles de conseguir.
El extracto de abeto blanco Belinal® procede de una zona de altitud específica de los Alpes suizos y requiere una recolecta especializada durante periodos estacionales limitados.
El colágeno no desnaturalizado UC-II® sigue un proceso patentado a baja temperatura que preserva su estructura molecular; solo una instalación en el mundo puede producirlo siguiendo nuestras especificaciones.
El extracto de resina de Boswellia serrata AprèsFlex® requiere unas condiciones de cultivo específicas en la India y un método de extracción patentado que ha tardado años en desarrollarse.
Además, cada lote de Flexosamine Pro debe someterse a rigurosas pruebas de terceros en instalaciones con certificación GMP e ISO para verificar la pureza y la potencia del producto y garantizar que lo que figura en la etiqueta coincide con lo que hay dentro del frasco.
Esto significa que solo podemos producir cantidades limitadas.
Así que quiero serte sincero: corremos el riesgo constante de quedarnos sin existencias.
Mi equipo de Flexosamine Pro trabaja sin descanso para conseguir estos ingredientes poco comunes y producir suficiente Flexosamine Pro para todas las personas que lo necesiten.
Pero no me gusta admitir que nos está costando mantener el ritmo.
La demanda se ha disparado.
Verás, los adultos que han experimentado alivio con Flexosamine Pro no lo piden solo para sí mismos. Piden tres, seis e incluso doce frascos de golpe para su marido, su madre o una amiga con artritis que va a tener que operarse de la rodilla.
Por no hablar de los miles de pacientes con los que he trabajado en mis 18 años de práctica ortopédica. Cuando les hablé del descubrimiento de las células mesenquimales, cientos quisieron probarlo inmediatamente.
Y luego hay gente como Carolina, que se lo contó a toda su familia. O Tomás, que se lo recomendó a otros tres amigos. O Cristina, cuyos clientes de jardinería empezaron a preguntarle cómo había recuperado su energía.
Todo ello hace que las existencias se nos agoten rápidamente cada vez que recibimos un nuevo lote de producción.
Si estás leyendo este artículo, significa que probablemente nos queden frascos en stock, de lo contrario habríamos retirado esta página.
Pero, por desgracia, no puedo garantizar que nos queden mucho más tiempo.
Y cuando ocurra...
Cuando nos quedemos sin existencias..
Es posible que tardemos de 6 a 12 semanas en volver a tener el producto en stock.
¿Por qué tanto tiempo?
Porque el abeto de los Alpes suizos solo puede recolectarse en determinadas épocas del año. La planta de elaboración de UC-II® sigue un calendario de producción estricto: no podemos llamar para pedir más y ya está. El abastecimiento de extracto de resina de Boswellia serrata de la India implica una logística de exportación que lleva semanas. Y cada nuevo lote debe pasar por unas pruebas de laboratorio independientes de 3-4 semanas antes de que yo me atreva a poner mi nombre en él y recomendárselo a mis pacientes.
Me niego a recortar gastos o apresurar la producción para satisfacer la demanda más rápidamente.
Estos ingredientes funcionan porque son de la mejor calidad disponible: se obtienen adecuadamente, se fabrican correctamente y se someten a unas pruebas rigurosas.
Así que si te tomas en serio lo de restaurar tus células mesenquimales y, por fin, descubrir por qué tu organismo no consigue repararse a sí mismo...
Si te has hartado de que la glucosamina no funcione, de que el gel Voltaren solo enmascare los síntomas y de que las inyecciones de cortisona dejen de funcionar al cabo de unas semanas...
Si quieres evitar esa operación de prótesis de rodilla de 17 000 euros que incluye seis meses de recuperación dolorosa...
Te recomiendo que NO abandones la página...
Porque esta puede ser tu única oportunidad de conseguir Flexosamine Pro durante los próximos meses.
Y no quiero que pases otras 6 o 12 semanas luchando por abrir botes o levantarte de la cama o cancelando planes porque te duele demasiado. No, cuando la solución está disponible ahora mismo.
Así que sin más preámbulos, déjame mostrarte cómo puedes conseguir tus unidades de Flexosamine Pro hoy mismo.
No lo encontrarás en herbolarios especializados. No lo encontrarás en Amazon ni en eBay. No lo encontrarás en la farmacia de la esquina.
Si ves algo con un nombre similar, no es más que una imitación barata sin los ingredientes patentados.
El único lugar donde puedes comprar el auténtico Flexosamine Pro, con los ingredientes patentados Belinal®, UC-II® y AprèsFlex®, es aquí, en nuestro sitio web oficial.
Y ahora mismo, un frasco sale a 29 EUR.
Teniendo en cuenta que se trata de tres ingredientes patentados respaldados por estudios clínicos que demuestran una reducción del dolor del 69 % en 90 días, es una ganga.
Para ponerlo en perspectiva, cuando me puse en contacto por primera vez con Flexosamine Pro para introducir Flexosamine Pro en el mercado, sus asesores comerciales me dijeron que deberíamos cobrar 99 EUR por frasco, el precio de venta al público estándar de los suplementos para las articulaciones de primera calidad.
Desde luego, desde el punto de vista empresarial tenía sentido.
Pero no soy un hombre de negocios. Soy un médico que lleva 18 años observando el sufrimiento de sus pacientes.
Y mi único objetivo con Flexosamine Pro es ayudar al mayor número posible de personas a evitar las cirugías que antes creía inevitables.
Tan solo 29 EUR por un suministro mensual.
Pero déjame mostrarte por qué es un valor increíble.
Si compraras estos tres ingredientes patentados por separado a cada uno de sus fabricantes, pagarías unos 100 EUR al mes. Eché las cuentas:
Es decir, más de 100 euros solo por las materias primas, y eso suponiendo que pudieras conseguir las auténticas versiones patentadas, que no están al alcance de las mayoría de las personas.
Flexosamine Pro te ofrece los tres principios activos en una fórmula práctica por 29 EUR.
Eso son 2 EUR al día para restaurar las células reparadoras naturales de tu organismo.
Compáralo con:
Cuando lo miras de esta manera, dos euros al día para restaurar tus células mesenquimales y reconstruir tus cartílagos desde el interior es toda una ganga.
Un mes de Flexosamine Pro por menos de lo que te costaría un café con pastel en la cafetería.
Un mes restaurando la capacidad de tu organismo para curarse a sí mismo en lugar de solo enmascarar el dolor.
Y esto es lo que importa de verdad... No lo usarás solo durante un mes. Una vez que notes la diferencia, una vez que puedas volver a abrir botes, dormir del tirón y agacharte para jugar con tus nietos, querrás seguir tomándolo para mantener los resultados.
Por eso la mayoría de mis pacientes piden tres o seis frascos a la vez.
Pero también sé que 29 EUR pueden parecer mucho dinero.
Con todo lo que está pasando en el mundo ahora mismo...
La pensión ya no llega para tantas cosas como antes...
La factura de la luz no para de subir...
Los precios de los alimentos que hacen que te estremezcas cada vez que pagas...
Pues sí, 29 EUR es dinero real. Un dinero por el que has trabajado duro. Un dinero que tienes que gastar pensándotelo bien.
Y mira... Lo que acabo de decir lo pienso de verdad. No se trata de que yo gane dinero. Sigo trabajando como especialista en ortopedia. Flexosamine Pro forma parte de mi misión de ayudar a la gente, no es mi plan de jubilación.
Quiero que esta información llegue al mayor número posible de personas que sufren artritis.
Y no quiero que pases un mes más sin poder trabajar en el jardín, un mes más pidiendo disculpas a tus hijos por necesitar ayuda, un mes más despertándote a las tres de la mañana porque te duele la cadera – solo por culpa del precio.
Por eso he trabajado con Flexosamine Pro para crear unos packs que hacen que Flexosamine Pro sea aún más asequible, especialmente para las personas que más lo necesitan.
Menos que un café en el bar de la esquina. Menos que un número de lotería. Menos que un bocadillo de Mercadona.
Para restaurar las células reparadoras que pueden ahorrarte una operación de prótesis de rodilla de 17 000 EUR.
¿Y sinceramente? Basándome en lo que he visto en mi consulta, recomiendo hacerse con el suministro para seis meses.
Y este es el motivo: ¿Te acuerdas de Tomás, el ingeniero de 71 años? Empezó a sentirse mejor a partir de la segunda semana, pero la verdadera transformación se produjo sobre el tercer mes. Fue entonces cuando pasó de estar mejor a poder hacer la compra caminando sin tener que parar, y volver a bailar en las bodas.
Y Carolina, ¿la profesora jubilada que al final no se operó de la rodilla? Tardó entre seis y ocho semanas en volver a pedalear sin dolor.
Las células mesenquimales no se reponen de la noche a la mañana. Necesitan su tiempo para multiplicarse, para reconstruir el cartílago y para reparar años de daños acumulados.
El suministro para seis meses te garantiza que no te quedarás sin producto durante esa fase crítica de reconstrucción. Y te ofrece el mejor precio: 29,90 EUR por frasco en lugar de 29 EUR.
Quiero ser completamente transparente contigo en cuanto a los precios.
Ahora mismo podemos ofrecerte estos descuentos en los packs porque hemos negociado un acuerdo de compra a granel con los proveedores de nuestros ingredientes.
Pero aquí está la realidad: El proveedor de extracto de abeto de los Alpes suizos acaba de comunicarnos que sus costes aumentarán un 18 % el próximo trimestre debido a las limitaciones de la colecta y al aumento de la demanda.
Esto significa que en los próximos meses no me quedará más remedio que subir los precios.
No porque quiera, sino porque los costes de los ingredientes están subiendo y me niego a comprometer la calidad o a recurrir a alternativas de calidad inferior.
Entonces, ¿el precio de 29,90 EUR por frasco que ves bajo el suministro de seis meses? Tiene los días contados.
Cuando consigamos nuevas existencias después de que se agote el lote actual, es probable que el precio del pack de seis meses sea de 39,90 EUR a 44,90 EUR por frasco.
Solo puedo garantizar el precio de hoy para este lote actual.
Así que si vas en serio, es decir, si te has hartado de las inyecciones de cortisona que dejan de funcionar, de la glucosamina que nunca te ha hecho efecto y de los médicos que te dicen que no te queda otra que pasar por el quirófano, te recomiendo encarecidamente que te abastezcas ahora, mientras estos precios todavía estén disponibles.
Y todos los días recibo mensajes de mis pacientes que me dicen que se lo han contado a su hermana o a su grupo de amigos o que ahora su marido también quiere probarlo.
La demanda es mucho más grande de la que podemos suplir.
Por lo tanto, si ves estos packs disponibles ahora mismo, no puedo garantizar que sigan estando aquí mañana. Ni siquiera hoy si vuelves más tarde.
Y cuando se agoten, tendrás que esperar unos dos o tres meses para que recibamos el siguiente lote. Dos o tres meses más de rigidez matutina. Dos o tres meses más necesitando ayuda para abotonarte el abrigo. Dos o tres meses más cancelando planes porque no aguantas el dolor.
Por no hablar de que tendrás que pagar un precio más alto cuando vuelva a estar en stock.
Así que no esperes más: elige tu pack a continuación y te entregaremos Flexosamine Pro en la puerta de tu casa.
Pero si por ALGUNA razón no te convence...
Si crees que no funciona lo suficientemente rápido o que no funciona en absoluto, o si simplemente has cambiado de opinión...
Envíanos un correo electrónico a [email protected] en un plazo de 60 días para iniciar el proceso de reembolso. Solo tienes que devolvernos el pedido (incluso si los frascos están vacíos) para obtener un reembolso completo. Sin preguntas.
No importa si han pasado 10 o 59 días desde tu compra.
No importa si te has tomado todas las cápsulas o si solo has probado unas pocas.
Si los resultados no te impresionan, Flexosamine Pro te devolverá hasta el último céntimo.
¿Te parece justo?
Sin obstáculos por los que pasar y sin procesos de devolución complicados.
Contactar con el equipo de atención al cliente de Flexosamine Pro es muy sencillo:
Correo electrónico: [email protected]
Disponible: Siete días a la semana
Suelen responder en 24 horas, a menudo incluso más rápido.
Tanto si tienes preguntas sobre el uso de Flexosamine Pro como si quieres compartir tus resultados o solicitar un reembolso, estarán encantados de ayudarte.
Eso es lo que yo llamo una oferta sin riesgo.
Desde el momento en que hagas clic en el botón de más abajo y realices tu pedido, contarás con todas nuestras garantías.
Tu dinero está seguro. Tu decisión es reversible. Solo te comprometes a probarlo.
Tu riesgo financiero es, literalmente, nulo.
Cuando hagas clic en el botón de más abajo, accederás a una página de pago segura donde podrás seleccionar tu pack: 1 frasco, 3 frascos o 6 frascos.
Introducirás tus datos de envío y de pago en una página completamente encriptada (la misma seguridad que utilizan los bancos).
Flexosamine Pro preparará tu pedido de inmediato y te lo enviará directamente a la puerta de tu casa en un plazo de 3 a 5 días laborables.
Recibirás Flexosamine Pro en un embalaje discreto: nadie tiene por qué saber lo que contiene, a menos que se lo quieras decir.
Y desde el momento en que lo recibas dispondrás de 60 días completos para notar la diferencia.
60 días para sentir cómo desaparece la rigidez matutina.
60 días para notar que subes las escaleras sin esa sensación de fricción.
60 días para darte cuenta de que hace semanas que no tomas ibuprofeno porque ya no lo necesitas.
60 días para agacharte y jugar con tus nietos sin preocuparte de cómo volverás a levantarte.
La elección es tuya.
Puedes cerrar esta página y seguir como hasta ahora: intentando controlar el dolor día tras día esperando que no empeore, aguardando el momento inevitable en que un médico te diga que tienes que pasar por el quirófano sí o sí.
Pero también puedes hacer clic en el botón de más abajo ahora mismo, invertir 1,00 EUR al día en la restauración de las células reparadoras naturales de tu organismo y darte una oportunidad real de evitar la cirugía y recuperar la vida activa e independiente que te mereces.
Yo sé lo que elegiría.
Espero que tú tomes la misma decisión.
Haz clic a continuación para conseguir Flexosamine Pro mientras esté disponible.
Es normal que te preocupe añadir otro suplemento, sobre todo si estás tomando medicación para la presión arterial, diabetes u otra enfermedad.
Esto es lo que debería tranquilizarte:
En primer lugar, a diferencia de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno y el naproxeno, cuyo uso prolongado puede causar úlceras de estómago, gastritis y problemas renales, Flexosamine Pro contiene compuestos naturales que trabajan con los mecanismos de reparación existentes en el organismo.
No se necesita receta. No tiene efectos secundarios peligrosos como el metotrexato que te deja agotado durante dos o tres días después de cada dosis, ni tampoco requiere un control del hígado, que es necesario con el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos a largo plazo.
En segundo lugar, no funciona como las inyecciones de cortisona, que enmascaran el dolor temporalmente sin reparar el daño subyacente y, tarde o temprano, dejan de hacer efecto.
Flexosamine Pro simplemente restaura el suministro de células mesenquimales de reparación de tu organismo, como si le diera a tu cuerpo las materias primas que necesita para hacer lo que se supone que debe hacer de forma natural.
Llevo dos años recomendándolo a mis pacientes junto con sus tratamientos existentes. Muchos han podido reducir o eliminar por completo la toma de analgésicos tras dos o tres meses de uso constante.
Y como siempre, les digo a mis pacientes: tome dos cápsulas de Flexosamine Pro cada día, una después de cada comida con un vaso de agua. Incórporalo a tu rutina; es como tomar un multivitamínico.
Quiero que sepas cuánto dinero se gastaban mis pacientes antes de dar con Flexosamine Pro.
Un paciente típico se gasta aproximadamente 3600 EUR en su primer año de tratamiento del dolor articular intenso:
además de las incontables horas pasadas en salas de espera, las bajas laborales, las actividades canceladas, los planes abandonados.
Flexosamine Pro cuesta una fracción de lo que probablemente ya te estén costando las soluciones que no resuelven el problema.
Pero esto es lo que realmente importa a mis pacientes, y lo que también te importará a ti:
Su valor no está en el precio. Está en lo que recibes a cambio.
Poder agacharte para quitar las malas hierbas del jardín sin necesidad de que alguien te ayude a levantarte: No tiene precio.
Llevar a tu hija al altar con zapatos adecuados en lugar de zapatillas deportivas: No tiene precio.
Levantar a tu nieto cuando se viene corriendo hacia ti con los brazos extendidos, en lugar de disculparte porque a la abuela le duelen demasiado las rodillas: No tiene precio.
Dormir del tirón por primera vez en cinco años porque no te duele la cadera: No tiene precio.
Cuando calculas el coste REAL de vivir con artritis, es decir, no poder asistir a los eventos de los nietos porque no puedes estar de pie tanto tiempo, no poder reservar las vacaciones porque te cuesta caminar tan lejos o perder la confianza porque necesitas ayuda para abrir un bote de mermelada, Flexosamine Pro es la mejor inversión que muchos de mis pacientes dicen que han hecho nunca.
La pregunta no es si puedes permitirte 29 EUR al mes. La pregunta es si puedes permitirte pasar otro año perdiendo tu independencia y sufriendo dolor a diario.
Compra verificada
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La respuesta es sencillamente frustrante: la mayoría de los médicos de cabecera aún no han tomado nota de las investigaciones con células mesenquimales.
No es culpa suya. Las facultades de medicina enseñan las materias que cuentan con estudios financiados por empresas farmacéuticas. Y las empresas farmacéuticas solo financian estudios para fármacos patentables y rentables.
No se puede patentar una célula natural del cuerpo humano. No se puede patentar el extracto de abeto de los Alpes suizos ni la resina de Boswellia serrata que se utiliza desde hace miles de años.
Así que no hay incentivos económicos para financiar los estudios a gran escala y de varios años de duración que harían de esto un conocimiento generalizado.
Las investigaciones existen. Se publican en revistas como Molecules y se estudian en universidades como Harvard y Stanford, pero se tarda entre cinco y diez años en incorporar las investigaciones punteras a la práctica habitual de los médicos de cabecera.
La mayoría de los médicos quieren ayudar a sus pacientes de verdad. Pero solo pueden recomendar lo que les han enseñado. Y les han enseñado que los antiinflamatorios no esteroideos, las inyecciones de cortisona y, finalmente, la cirugía son la progresión adecuada para tratar la artritis.
Lo irónico es que muchos medicamentos de hoy en día proceden de compuestos naturales, pero se trata de versiones sintéticas que pueden patentarse y venderse con elevados márgenes de beneficio.
Pero a veces la versión natural funciona mejor que su copia sintética y no tiene los efectos secundarios que requieren medicación adicional para controlarla.
Flexosamine Pro es un ejemplo perfecto de ello.
Cuando mis pacientes prueban Flexosamine Pro por primera vez, se dan cuenta enseguida de lo mucho que les mejora la movilidad, y estoy convencido de que tendrás la misma experiencia.
Pero te doy un consejo profesional: la constancia es absolutamente fundamental.
Imagínate esto:
Pero luego, una mañana, coges tu frasco y te das cuenta de que te has tomado la última cápsula.
Vuelves a empezar. Tus células mesenquimales dejan de recibir el apoyo que necesitan. Dos o tres semanas más tarde la rigidez matutina vuelve a aparecer. Vuelve el dolor. Estás buscando el ibuprofeno otra vez.
Todo porque no hiciste el pedido a tiempo.
Por eso les digo a mis pacientes: abastézcase al menos para tres meses, idealmente incluso para seis meses.
Flexosamine Pro ofrece packs exclusivos: cuanto más compres, más ahorrarás por cada frasco.
Y créeme, te lo digo por experiencia: no querrás pasar ni un solo día sin él una vez que notes la diferencia.
En los últimos 18 meses Flexosamine Pro se ha agotado cuatro veces. Y cada vez, algunos de mis pacientes han tenido que esperar entre 8 y 12 semanas para recibir el siguiente lote.
¿Los pacientes que se quedan sin existencias? Siempre llaman a mi oficina diciendo lo mismo: «Dr. Machtig, vuelven a dolerme las rodillas. Tengo las manos rígidas como antes. ¿Cuándo puedo conseguir más producto?»
Una paciente mía, una mujer de 69 años que llevaba cinco meses sin sentir dolor, se quedó sin existencias y tuvo que esperar nueve semanas. Cuando recibió el nuevo suministro, había retrocedido tanto que le parecía que estaba empezando de nuevo.
Ahora, siempre tiene en casa un suministro para seis meses y hace un nuevo pedido cuando solo le quedan dos frascos.
Puedes hacerlo con total seguridad porque Flexosamine Pro cuenta con una garantía de devolución del dinero de 60 días. Si no te funciona, te devolverán el dinero sin problemas, incluso si te has tomado todas las cápsulas.
Así que piensa en el futuro. Garantiza a tus células mesenquimales un apoyo ininterrumpido. Sigue disfrutando de esa movilidad, de esa independencia, de esa vida sin dolor.
Tu yo futuro, el que vuelve a trabajar en el jardín, a jugar con los nietos, a vivir sin dolores constantes, te lo agradecerá.
Para que te hagas una idea de la vida que podrías vivir:
Dormirás del tirón sin dolor de cadera que te despierte a las tres de la madrugada.
Te despertarás y te levanatarás de la cama sin esa horrible rigidez matutina que tardaba una hora en irse.
Abrirás el bote de mermelada a la primera, te abrocharás el abrigo sin hacer muecas, girarás la llave del coche sin ese dolor agudo en la muñeca.
Acudirás a las reuniones familiares sin tener que buscar inmediatamente una silla porque estar de pie te resulta agonizante.
Dirás «sí» cuando tu nieto te pida que chutes al balón con él, en lugar de disculparte porque al abuelo le duelen demasiado las rodillas.
Reservarás ese viaje a Italia que has estado posponiendo porque ahora sabes que puedes caminar por las calles adoquinadas sin ningún problema.
¿Y si no ocurre lo que te acabo de contar? No perderás ni un céntimo.
Si tienes CUALQUIER problema con Flexosamine Pro, es decir, si no funciona tan rápido como esperabas, si no te satisface por cualquier motivo, tan solo tienes que enviar un correo electrónico a nuestro equipo de atención al cliente a [email protected] en un plazo de 60 días y te ayudarán a tramitar un reembolso.
No tienes nada que perder, excepto el dolor, la rigidez y la dependencia que te están robando tus años de jubilación.
References:
1. Bakilan, F., Armagan, O., Ozgen, M., Tascioglu, F., Bolluk, O., & Alatas, O. (2016). Effects of Native Type II Collagen Treatment on Knee OA: A Randomized Controlled Trial. The Eurasian Journal of Medicine, 48(2), 95–101.
2. Di, L., Mannelli, C., Maresca, M., Micheli, L., Martinez-puig, D., & Ghelardini, C. (n.d.). LOW DOSE CHICKEN NATIVE TYPE II COLLAGEN Inflammatory infiltrate. Florence, Italy.
3. Scarpellini, M., Lurati, A., Vignati, G., Marrazza, M. G., Telese, F., Re, K., & Bellistri, A. (2008). Biomarkers, type II collagen, glucosamine and chondroitin sulfate in OA follow-up: The “Magenta OA study.” Journal of Orthopaedics and Traumatology, 9(2), 81–87.
4. Douglas S Kalman, Maria Heimer, Anita Valdeon, Howard Schwartz and Eric Sheldon. Effect of a natural extract of chicken combs with a high content of hyaluronic acid on pain relief and quality of life in subjects with knee OA: a pilot randomized double-blind placebo-controlled trial. Nutrition Journal 2008;7(3):1-9.
5. Möller I, Martinez-Puig D, Chetrit C. Oral administration of a natural extract rich in hyaluronic acid for the treatment of knee OA with synovitis: a retrospective cohort study. Clinical Nutrition Supplements 2009;4(2):171-172.